Recuperar el cuerpo y el alma. Comer en Cangas.

Tras el esfuerzo, llega la recompensa. No sólo con la alegría del reto conseguido, del sudor y de haber vencido el dolor. De haberse ganado, una vez más a uno mismo. En un sitio como Cangas del Narcea, la recompensa también es disfrutar, todos juntos, de una comida tradicional.

Conocidas las montañas, los pastos y la personas, llega el momento de conocer lo que de esa tierra se obtiene: unos productos únicos, naturales y tradicionales, como el chosco, las empanadas, el vino o el plato enseña de la zona: el pote de berzas con compango asturiano.

En el patio interior del Ayuntamiento de Cangas del Narcea, ubicado en el Palacio de Toreno, los corredores y sus acompañantes (Comida gratuita para los corredores y tique al precio de 9 euros para acompañantes), disfrutarán de los embutidos de la Cooperativa Santulaya (Chorizo, andoya, chosco…), las empanadas de la renombrada panadería canguesa Manín, el pote de berzas, el auténtico, elaborado lentamente, como mandan los cánones en el restaurante Casa Perico y regado con los afamados vinos de la DOP Cangas, el vino de Asturias. Unos vinos ancestrales que con el esfuerzo de muchas familias canguesas, obtienen a día de hoy numerosos reconocimientos nacionales e internacionales. Y postres, también a cargo de la Panadería Manín.

Comentar lo sucedido, los momentos más duros, los más alegres y disfrutar al tiempo de un capilé, será el sabroso broche final, a una jornada de las que siempre se recuerdan. Una comida de hermandad, que permitirá a los asistentes llegar a conocer el suroccidente asturiano, en plenitud: poder decir que ya son parte, que ya conocen, Cangas del Narcea, 'La Asturias por Descubrir'. Y contarlo, y volver, porque aquí, entre estos bosques, entre nuestras gentes, siempre seréis bienvenidos.